
Chihuahua a 6 de octubre.- Albergues del DIF Estatal en Chihuahua han brindado cuidado y protección a más de 4 mil niñas, niños y adolescentes migrantes no acompañados. Con el objetivo de garantizar una estancia digna y respetando plenamente sus derechos, estas instalaciones, incluyendo la Casa del Menor Migrante y el Centro de Asistencia Social «Nohemí Álvarez Quillay», han acogido a estos jóvenes contribuyendo a su bienestar.
Procedentes principalmente de países como Honduras, Nicaragua, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, Ecuador, Brasil, Cuba, Haití y de México, estos menores llegan al país una vez que las autoridades de Estados Unidos inician el proceso de repatriación a sus lugares de origen.
Durante su estadía en los albergues, los niños migrantes reciben apoyo psicológico personalizado, charlas enfocadas al manejo de sus emociones debido al duelo migratorio y se ofrecen recursos para la prevención del suicidio. Además, se les brinda atención médica, alojamiento, alimentación y se les involucra en actividades educativas, recreativas y ocupacionales para hacer su estancia lo más amena posible. En promedio, estos jóvenes permanecen hasta 3 meses en las instalaciones, mientras se resuelve su situación migratoria.
La Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes juega un papel fundamental al implementar mecanismos jurídicos para la protección y restitución de derechos de estos niños y adolescentes en situación de movilidad. Con un enfoque en el interés superior de la niñez, se evalúa cada situación y se emiten las medidas de protección correspondientes. Estas pueden incluir solicitudes de refugio, regularización por razones humanitarias, reunificación familiar en México o en un tercer país, y en casos necesarios, el retorno asistido a su país de origen.
Además, se trabaja en estrecha colaboración con las procuradurías estatales de protección a menores para aquellos niños migrantes mexicanos repatriados, asegurando su reunificación familiar y brindando un seguimiento adecuado para su bienestar y protección.
El DIF Estatal y las autoridades competentes continúan comprometidos en asegurar que estos niños migrantes no acompañados reciban la atención y cuidado que merecen, velando por su seguridad y bienestar en todo momento.